jueves, 5 de junio de 2008

¿CUANTOS TIPOS DE TEMBLORES EXISTEN?




LOS TEMBLORES PUEDEN SER NORMALES (FISIOLOGICOS) O ANORMALES (PATOLOGICOS).
El temblor de tipo fisiológico es el que todos presentamos, pocas veces visible a simple vista por la contracción tan fina de los músculos, pero que se vuelve visible ante algún factor estimulante, como la fatiga, ansiedad y estrés, suspensión súbita de alcohol, opiodes u otras drogas, personas con problemas tiroideos, cuadros de hipoglucemia, tumoraciones productoras de catecolaminas como el feocromocitoma, y la acción de algunos medicamentos, tales como esteroides, cafeína, anfetaminas, teofilina y catecolaminas, los cuales suelen emplearse dentro de medicamentos antigripales. Este temblor, cuando se registra por medio de un electromiograma (EMG), suele tener una frecuencia de 7 a 11 ciclos por segundo.

Los temblores patológicos son los movimientos anormales más frecuentes y se dividen de acuerdo a su presentación en:


Temblor de reposo: este tipo de temblor se ve cuando las extremidades de la persona se ven en completo descanso, por lo general, cuando uno se encuentra sentado o acostado, con los músculos de brazos y piernas completamente relajados. Una manera sencilla de observar este temblor es cuando la persona se sienta y coloca sus manos y antebrazos sobre ambos muslos y cierra los ojos para relajarse. Otro método para lograr verlo es que la persona se siente sobre algún lugar de tal modo que ambas piernas queden en el aire sin ningún punto de presión o contacto con el piso. Este tipo de temblor por lo general se presenta de un solo lado del cuerpo, cuando se registra su actividad por medio de EMG tiene una frecuencia de 4 a 7 ciclos por segundo. La enfermedad más característica que presenta este tipo de temblor es la Enfermedad de Parkinson. Este tipo de temblor, al igual que esta última enfermedad, se dan por una disfunción en ciertos núcleos profundos del cerebro conocidos como los “ganglios basales”.



Temblor postural: este tipo de temblor se logra ver cuando una de las extremidades se somete a una posición antigravitacional, aunque puede llegar a presentarse también como movimientos de titubeo de la cabeza, temblor de quijada, y una voz quebradiza característica. Su registro por EMG muestra una frecuencia de 6 a 11 ciclos por segundo. Una maniobra sencilla para lograr observar este tipo de temblor es colocar los brazos enfrente de uno mismo a la altura de los hombros y posteriormente doblar los brazos a nivel del codo, de tal manera que queden ambas manos a la altura de la barbilla sin que se toque esta última con las manos. En este tipo de temblor por lo general se implica al cerebelo y sus conexiones con otra estructura profunda del cerebro: el tálamo. El temblor esencial es la forma más común de presentación de este temblor, puede ser de tipo familiar en más del 50% de los casos y puede ser uni o bilateral, esto es, que predomine en un brazo o se presente en los dos de la misma intensidad.


Temblor de intención (de acción o cinético): este temblor se logra observar cuando una persona dirige su brazo hacia algún objeto o punto fijo, ya sea para alcanzar el mate, tocarse la punta de la naríz, agarrar una birome, etc. Este temblor aumenta de intensidad o amplitud cuando se esta próximo a alcanzar el objeto seleccionado. Cuando se realiza registro por EMG se obtienen frecuencias que van de 3 a 6 ciclos por segundo. Este tipo de temblor se asocia con el cerebelo y sus conexiones al tronco cerebral. Cuando este tipo de temblor es muy severo, se le suele llamar “temblor rubral”, el cual denota una posible lesión a nivel de tronco encefálico en una estructura conocida como “núcleo rojo”.